En nuestra amplia trayectoria realizando todo tipo de trabajos de asesoría laboral en Asturias, hemos podido colaborar con muchos clientes a establecer su negocio, ayudándoles en todos los trámites iniciales. Una de las primeras decisiones (y una de las más importantes) es decidir la forma jurídica de la futura organización. Actualmente, las más habituales son establecerse como autónomo o crear algún tipo de sociedad. En este artículo queremos explicarte las diferencias fundamentales entre ambos.

Una de las oposiciones más claras entre estas dos formas tiene que ver con la responsabilidad ante acreedores. En caso de ser autónomo, tendrás que saber que es ilimitada, por lo que no existirá diferencia alguna entre tu patrimonio mercantil y personal. Por su parte, las sociedades solamente tendrán responder con el capital aportado y nunca con los bienes.

Eso sí, en nuestra experiencia como asesoría laboral en Asturias hemos podido comprobar cómo los costes iniciales para emprender la actividad, así como para mantenerla son notablemente inferiores a los que tendría, por ejemplo, una Sociedad Limitada, que sufre mayores desgravaciones fiscales.

Sobre las desgravaciones por gastos derivados de la actividad, volvemos a percibir que la Sociedad Limitada tiene más posibilidades que el trabajador autónomo. Pero no es la única ventaja en el aspecto fiscal, ya que, por ejemplo, solamente contará con un 25% de Impuesto de Sociedades sobre los beneficios obtenidos, mientras que los autónomos tendrán que hacer frente a pagos trimestrales.

En la Gestoría Administrativa Olivares somos especialistas en labores de asesoramiento, tanto laboral como fiscal. Nuestros expertos podrán ayudarte de la forma más profesional, asesorándote eficazmente en todo lo que necesites y resolviendo cualquier duda que pudieses tener.